Compararme ¿en verdad me afecta?

Tal vez me digas, “no hay problema Andrea, yo sí tengo claro que cada quien tiene metas y posibilidades distintas”, a lo que yo te responderé, qué bello querida hija de la luz pero ¿recuerdas aquella vez que te quisiste poner bikini y no te atreviste porque iba Nina la buenorra de IG a la alberca? Hay comparaciones en todos tamaños y sabores.

Y es que tal vez tú tengas tu doctorado y hayas ganado unos kilitos preparando tu tesis, pero como la situación física de Nina va más con el estándar aceptado pues tu prescindes de vivir feliz* con tu situación actual*.

*usar el bikinazo

*unos kilitos y rayitas de tigreza salvaje

Son estas comparaciones que aplastan e invalidan todos tus logros, las que quiero tratar en este post. Estas comparaciones que pueden tener su lado lindo pero a fin de cuentas logran que tu autoestima dependa de un tercero:

Imagínate que te graduaste con honores y tu némesis de la carrera no, te sientes mejor que él/ella por unos meses hasta que consigue su primer trabajo y no entiendes cómo si a ti ni siquiera te han devuelto la llamada. Te empiezas a sentir mal y al final llegas a la conclusión de que siempre fuiste una estúpida y que tu sobresaliente fue cuestión de suerte.

Como ya lo ilustré anteriormente, muchas personas cometemos el gran error de compararnos para legitimizar nuestro éxito, en este campo influyen 2 grandes errores: darle demasiado valor a los logros/fallos y desestimar nuestras metas y sueños cuando volteamos a ver el éxito vecino. Aquí mis recomendaciones:

No dejes que una acción te defina

No somos una acción, buena o mala. Ni siquiera somos un conjunto de acciones. Es decir, no porque hayas reprobado ese exámen eres una tonta o no porque hayas actuado de forma incorrecta eres una mala persona. Esta parte es muy importante porque muchas veces cometemos errores por este tipo de “visión absoluta” de la vida, como no volver a iniciar un negocio después de que tu primera empresa no prosperó.

Cada que falles o cumplas alguna meta, por muy pequeña que sea, recuérdate a ti misma que eres una gran persona, que tienes altas y bajas. Celebra si es alta, acepta y aprende y es baja.

Reformula tu concepto de éxito

No te cases con una sola definición, tus metas y aspiraciones pueden variar conforme avance el tiempo. Casi nadie quiere ser bombera después de los 10 años ¿Se vale tener metas fijas? Claro. Pero también necesitas saber que cambiar de opinión es de sabios.

Esparce buena vibra

La buena vibra se contagia, alegrate del triunfo de tus contemporáneos y aprende de sus éxitos y fracasos. Somos humanos y claro que por un momento sientes feo del cuerpazo de Nina, pero no conviertas ese sentimiento en algo que prospere. ¡Úsala de inspiración y establece tus propias metas para ser esa versión de ti que tanto haz querido!

Haz tu detox anual

Soy la más fan de tirar o donar lo que ya no uso, así como tiro el suéter de hace 10 años, también me doy una vuelta por todas las personas a las que sigo en redes sociales. ¿Qué me aportan? ¿Aprendí algo de ellos este año? ¡Si sólo me hicieron sentir menos afortunada los elimino de mi feed!

Tip: Si es la tía Paty o la prima de tu mejor amiga sólo siléncialos en la red social de tu elección. Te ahorras problemas y comparaciones sin causar una ruptura de ningún tipo.

No te quieras comer el mundo

¡La más importante! Muchas de mis depresiones de principio de año han sido por todas las cosas que quiero hacer y todo el tiempo y compromisos que se interponen.

Claro que se puede hacer todo pero si no dejas tiempo ni para lavarte la cara te vas a abrumar y vas a terminar dejándolo todo. Esto tiene todo que ver con compararte porque siempre existe esa persona que ha hecho mil cosas y que te hace sentir como una floja empedernida.

Mi consejo es que vayas agregando tareas de acuerdo a tus posibilidades, si alguna semana no puedes ir a tu clase de francés o grabar tu video reacomoda la siguiente semana o baja la cantidad de tiempo que le estás dedicando a otras cosas.

Cuando te pones una meta del tamaño y forma que quieras y la cumples, estás motivándote a dar el siguiente paso en el ámbito que quieras, te sientes bien y reafirmas lo que ya debes de saber: que te mereces ese logro.

Recuerda que cada contexto es diferente, nadie es mejor ni peor. Habrán cosas en las que estés brillando en este momento y después no tanto. ¡Tu síguele dando!

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Katarsia dice:

    Hola, Andrea. Me encantó tu entrada. Siento que a veces esas personas que están haciendo algo y luego te das cuenta de que tú no, te impulsan a querer hacerlo. Entonces, también veamos esa comparación desde una perspectiva positiva, no para achacarte y decirte “nunca lo podré hacer” o “soy una floja”. Como bien dices, transmitir buena vibra y ayudar a quiénes quieren lograr algo. Eso es súper importante. Cuando ayudas, siempre se te regresan cosas buenas :).

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    1. ¡Exacto! Como que se te olvidan tus méritos y terminas dándote por vencida. Lo importante es aprender y seguir con nuestros proyectos porque al final sólo importa que creamos nosotras en ellos.

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