Deconstrúyete primero: Qué hacer y no hacer como hombre el 8 de marzo

¡Hola! Soy Diego García y estoy de invitado en este blog. Me gusta mucho escribir sobre representación de género y diversidad sexual en el cine y la televisión en mi blog: mixologia.mx y, en general, estoy muy interesado en temas relacionados con género, con  un especial enfoque en masculinidades no tóxicas. Por ello, hoy les quiero hablar un poco sobre la importancia de la deconstrucción de la idea de masculinidad que tenemos como hombres y de qué formas esto nos puede ayudar a entender mejor el feminismo.

El 8 de marzo es un día importante. Es el día en el que se conmemora la lucha que miles de mujeres alrededor del mundo hacen a diario por el reconocimiento de sus derechos y para recordar el sacrificio que muchas mujeres hicieron por ellos. Es por eso que salen a marchar. Es por eso que es un día que se conmemora, no se celebra. Es por eso, que es un día que debe ser vivido, luchado y protagonizado por las mujeres.

Por ello, es muy común toparse — días antes — con comentarios negativos, sobre todo de hombres que se sienten alienados y confundidos sobre su participación en dicho día, pero también, con mensajes sobre las cosas que podrían hacer (o dejar de hacer) para apoyar en la lucha, sobre todo en ese día. En mi experiencia, hay varias cosas que debemos de tomar en cuenta no solo en este día, sino todos los días:

No ser protagonistas, ni buscar protagonismos.

Como mencionaba antes, el 8 de marzo es un día que conmemora la lucha de las mujeres por sus derechos. Los hombres nada tenemos que estar haciendo intentando liderar o protagonizar sus marchas, sus eventos y sus movimientos, ni mucho menos hablar por ellas. Es hora de de dejar de querer dominar sus espacios, suficientes tenemos con los que habitamos y controlamos a diario.

En lugar de ello, lo mejor que podemos hacer, es hacernos a un lado, guardar silencio y escuchar atentamente a todo lo que ellas tienen que decir, nuevamente, esta no es nuestra lucha, ni somos — ni debemos serlo—  líderes de opinión de su movimiento. Lo que me lleva al siguiente punto.

Guardar silencio y escuchar.

A los hombres se nos ha enseñado desde pequeños que nuestra voz importa, e importa mucho, muchas veces por encima de la voz de las demás. Por ello, siempre tenemos una opinión de algo y queremos que todo mundo la sepa. Sin embargo, algo que debemos de aprender a hacer, es a escuchar y guardar silencio, sobre todo cuando se trata de una mujer hablando.  Su opinión es igual de importante y válida que la nuestra, por lo que no tenemos nada que hacer al tratar de hablar por encima de ella. 

Al contrario, lo mejor que podemos hacer, es escuchar lo que tiene que decir y darle la importancia que merece, sobre todo —  y esto es importantísimo —  si se trata de un tema en el que ella es experta y, aún más,  cuándo nadie nos pidió nuestra opinión. Es hora que dejemos de intentar de tener la razón para todo y comencemos a escuchar a las demás. Su voz es igual de importante que la nuestra.

Entender nuestro privilegio y hacer algo con ello.

Es un hecho, los hombres tenemos un privilegio desde que nacemos, por el simple hecho de ser hombres. Eso no se pone en discusión. El problema radica en lo que hacemos y dejamos de hacer con él. Como mencionaba antes, a los hombres se nos escucha más y se nos tiene más credibilidad. Por ello, deberíamos de comenzar a aprovechar este privilegio en nuestros espacios habitados por otros hombres y hablar cuando algo no nos parezca.

Levantar la voz cuando uno de nuestros amigos, u hombres cercanos, haga un chiste machista o diga comentarios machistas. Decir algo cuando alguno de ellos comparta una foto de una mujer desnuda, semidesnuda o cosificada en el chat grupal. Quejarnos cuando uno de nuestros amigos hable de las mujeres como si fueran pedazos de carne y no seres humanos con emociones y sentimientos. Hacerles saber cuando lo que están haciendo es mal y no quedarnos callados. Pero, sobre todo, dejar de intentar de decirles a las mujeres cómo vivir su feminismo y mejor enfocarnos en mostrarles a nuestros amigos, y seres queridos, lo fuerte y doloroso que es su sexismo.

Entender que las mujeres, y sus cuerpos, no son de nuestra propiedad.

Las mujeres, al igual que nosotros, son seres humanos con sentimientos, emociones y decisiones propias que no esperan a que les estemos dando nuestra opinión sobre todo lo que hacen y dejen de hacer. Las mujeres no son nuestra propiedad y pueden hacer lo que quieran con sus cuerpos. Dejemos de comentar sobre lo que hacen y dejan de hacer y comencemos a actuar con lo que nosotros como hombres estamos haciendo y dejando de hacer para que el sexismo y la inequidad de género desaparezcan.

Si todos comenzáramos por hacer estas poquísimas cosas en nuestra vida diaria, el panorama empezaría a cambiar y la situación sería mucho más favorable para las mujeres. Es por eso que los invito a tratar de hacerlo. Modificar nuestras actitudes y formas de actuar frente al sexismo puede significar un gran paso en el camino a la equidad de género.

Apostar por tus proyectos: 4 lecciones que te servirán

Es tan fácil creer en los sueños de los demás. Si mañana, en el cafecito, mi amiga Abril me platicara que quiere lanzar su propia línea de zapatos, no dudaría ni un segundo en sus capacidades, “lo tienes todo” “¿qué esperas?” “tienes todo mi apoyo”.

Siempre he sido una persona que se pone en segundo lugar, en parte porque es muy cómodo posponer tus planes y esperar a que la magia suceda sola; pero no sé qué tiene la vida que siempre me ha puesto en situaciones irónicas donde me arrepiento de no haber creido en mí, te comparto lo que he aprendido para que no repitas mis errores:

Todas las ideas suenan tontas al principio

Bueno, no todas, pero siempre hay un punto en el que te cuestiones lo que estás haciendo: “me siento ridícula”, mi sinti ridicili mimimi… ¿qué crees? es normal que te sientas así con cualquier actividad que no domines del todo. Así que como dicen, “Fake it ‘till you make it” o séase tú como que le sabes y si no, preguntas y asunto arreglado.

El tiempo nunca sobra

Si eres de las afortunadas a las que se les acomoda perfecto un nuevo proyecto felicidades, no tienes pretextos. Si perteneces al otro espectro de la comunidad, tampoco tienes pretextos. En realidad siempre tendrás que sacrificar algo, horas de sueño, cafés con las amigas o esos ratos de no hacer nada que juntos sumarán más de una hora semanal.

El punto no es que termines harta, sino que te des cuenta de qué es lo que puedes dejar de hacer para invertirle a tu proyecto. Una vez te hayas acostumbrado al ritmo, estoy segura de que conseguirás equilibrar estos acpectos.

No vas a estar inspirada todos los días

Esto es lo que más me ha costado. Muchas de nosotras solemos ser como estrellas fugaces, empezamos a un ritmo increíble y nos vamos apagando por cualquier obstáculo.

Por ejemplo, una semana de muchos pendientes hace que descuides la historieta que publicas semanalmente… como no le diste una semana ya no le das la siguiente, ni la siguiente, y así hasta que vuelves a tener otra crisis de vida y te vuelves a poner las pilas.

Si no le puedes dar bien una semana, sólo revisa o investiga, lo que tengas tiempo de hacer, incluso pensar en un tema podría ser una buena forma de integrar tu proyecto para retomarlo la siguiente semana. ¡Tu puedes!

Lo vas a ver inalcanzable los primeros años

Cómo no, si cada que lo intentas lo vuelves a dejar. Las nuevas generaciones queremos todo inmediato, nos desesperamos y tiramos la toalla demasiado rápido. Teniendo tantos ejemplos de estrellas y proyectos exitosos gracias a la viralización, claro que te desesperas. Aquí, mi amiga, tienes que pensar que tú eres la regla, no la excepción. Si llega algo inmediato qué bueno, pero si tarda en llegar ya estás hecha a la idea.

Lo cierto es que probablemente ya conocías estas leccioncitas, yo también. Lo triste del caso es cuánto cuesta asimilarlas y aplicarlas… Lo que yo he comenzado a hacer es visualizar y repetirme constantemente cada una de ellas. Casi casi como religión, así lo tienes más presente y te sientes mejor contigo misma cuando dejas de abandonar o comienzas por fin lo que tanto querías hacer. Desde buscar trabajo hasta comenzar a hacer ejercicio.

Date a ti misma el voto de confianza. ¡No te vas a arrepentir!

¿Qué tipo de ahorro te conviene según tus objetivos?

Tengo una amiga en el trabajo que siempre ha luchado por sacar adelante a su familia, es una niña súper dedicada, pero por cosas de la vida tuvo que dejar la universidad.

Su top de metas actualmente es sacar un carro porque, con su actual ritmo de vida, no podría continuar la escuela sin él.

El otro día, platicando, me comentó que quería comenzar a meter dinero a la caja popular, cuando dije ¡hey, hey, hey! ¿Y si metes ese dinero a un fondo de inversión?

Lo curioso es que ninguna de las dos conocía realmente de qué se trataba cada una ni cuál era el mejor método de ahorro, así que me di a la tarea de buscar cada una de las opciones para saber un poco más.

Tipos de instituciones

Cooperativas de ahorro

Me refiero a la famosa caja popular. En México existen más de 600, unas reguladas por la CONCAMEX y otras no. Muchos tendemos a casarnos con la idea de que estas instituciones sin fines de lucro no tienen más que una forma de ahorrar, pero lo cierto es que ofrecen muchos sistemas de ahorro y crédito.

Yo las definiría coloquialmente como un banco con fin social. Te puedes convertir en miembro de la cooperativa o simplemente afiliarte y hacer uso de sus servicios. Lo bello de estas instituciones, hasta donde he investigado por lo menos, es que son amigables para el usuario y puedes comenzar tus ahorros con muy poco dinero o sin ser mayor de edad (ojo los bancos también tienen algunas opciones para los menores).

Yo te recomiendo que siempre elijas una cooperativa regulada por la CONCAMEX, mi favorita es la Caja Popular Mexicana.

Bancos

El banco es una institución financiera con fines de lucro, oséase que tienen dueños con casa en Acapulco. Prestan un servicio y te cobran un monto de comisión.

Es importante que no te cases con un banco y siempre estés revisando la opción que mejor se te acomode de acuerdo a tus necesidades.

El banco también te prestará servicios de ahorro, de una forma tal vez un poco más exigente que la caja popular pero igual con ventajas muy bellas como mejores rendimientos.

La tanda

Pequeño apartado para recordarte que no ahorres con la vecina. ¡NOOOO! Pones en riesgo tu dinero, tu relación con una o más personas y hasta tu integridad en muchos casos.

Por favor te pido que si estás considerando meterte en la tanda de la tía Brunilda te sientes. Te mires al espejo y recapacites. Fin.

¿Qué tipo de ahorro me conviene?

Esto depende de muchos factores, pero lo voy a resumir en 3 tipos de metas: a corto, mediano y largo plazo.

Si tu meta es a corto plazo…

De 1 a 3 meses de ahorro. Tal vez te quieras ir de vacaciones o quieras terminar de pagar los regalos de navidad o simplemente que quieras el dinero disponible en cualquier momento, lo tuyo son las cuentas corrientes o de ahorro a la visita.

Estas cuentas te parmitirán hacer cualquier tipo de transacción sin problema, tendrás liquidez así que podrás gastarte ese dinero en el momento en el que tu decidas.

El problema con estas cuentas, si quieres ahorrar, es que generalmente vienen con muchos cargos que dependen del banco, por ejemplo, “si no haces una transacción al mes te cobramos “x” cantidad mínima” y de mes en mes lo mínimo se convierte en ese extra que te hubieras llevado al viaje.

Si tu meta es a mediano o largo plazo…

Si tu meta requiere un ahorro de 6 meses en adelante, te recomiendo las cuentas de ahorro a plazos.

Básicamente son fondos de inversión a cortos plazos, básicamente le prestas tu dinero al banco de por un determinado periodo de tiempo y este te regresa un “x” porciento de rendimiento de acuerdo a tu inversión y el tiempo que lo hayas dejado.

Es my bello para mi porque pones tu dinero a “trabajar”, tal vez pienses que ese dinero no sea nada, pero a la larga verás que hace la diferencia.

Ahora, la desventaja con los bancos es que muchas veces te piden un mínimo alto para empezar este tipo de cuentas, por lo que si quieres quitarte de una vez el dinero podrías optar por una cuenta del estilo en caja popular, o ahorrar en cuenta corriente y meter el dinero en cuanto alcances el monto mínimo.

Lo importante es que estés consciente de las opciones que tienes. Y bueno…¡A ahorrar!

Los mejores podcasts en español – Top 10

Desde mis inicios en el mundo de los podcasts he sido muy fan, recuerdo que no estaba muy feliz con mi trabajo y escuchar a Sophia Amouroso hablar de emprendimiento era lo único que me motivaba a seguir trabajando.

¡Me encanta el formato! Es un programa de radio con un acercamiento más humano (en muchos casos) que puedes escuchar en los ratos perdidos de tu día, lo único que siempre me frustró era que no habían muchas opciones en español.

He de confesar que este proyecto en un principio surgió como la idea de un podcast, pero debido a la poca demanda decidí posponerlo un rato y comenzar escribiendo…¡Qué tonta! Es el ejemplo más claro de que hay que creer en tus proyectos, pero bueno, en lo que empiezo el mío te voy a compartir mi top 10 de podcasts en español, los que yo considero al menos que valen la pena escuchar ¡porque en gustos se rompen géneros claro!

La verdad es que todos tienen propuestas de contenido deferentes así que no voy a enumerarlos para que les des una oportunidad, así que aquí van:

Después de los créditos

Después de los créditos podcast

Si te gusa el cine o quieres comenzar a conocerlo este es tu podcast. La combinación de Germán Gallar, un comediante con pasión por el cine y Diego García, sociólogo especializado en temas de género y bloggero cinéfilo hace que no te aburras ni un sólo episodio.

¡No me lo pierdo nunca!

Háblame sucio

¡Me lo compartió un amigo de la oficina hace un mes y soy adicta! Anjo Nava y Olivia Aguilar son dos personas como tu y yo que simplemente hablan de temas sexuales.

Es muy rico de escuchar porque el formato hace que te sientas entre amigos, con anécdotas divertidas que probablemente discutirías en alguna buena borrachera. Es realmente refrescante escuchar conversaciones tan espontáneas, considero que normalizan muchos temas tabú…

El plus son sus “tu qué harías” al final de cada episodio, donde se ponen en situaciones muy incómodas y divertidas.

Sexópolis

¿Otro podcast de temática sexual? ¡Sí señoras! Porque necesitamos romper muchos paradigmas, Sexópolis es un formato un poco más educativo, pero sin caer en lo aburrido.

Dale una oportunidad a estos sexólogos que a parte de ilustrarte ¡tienen mil anécdotas divertidísimas!

Historias perdidas

Tengo que confesar que este lo acabo de conocer y me gustó mucho, si te gustan los datos curiosos de historia creo que realmente vale la pena.

Su único defecto a mis ojos es que está un poco “producido de más” por así decirlo, una dinámica un poco más de radio pero con una temática que pocas veces he visto. ¡Conócelo!

Negocio entre pañales

¡Quiero más contenidos así! Paola Elízaga, una mexicana viviendo en Panamá, mamá y entrepreneur. Refrescante, nunca aburrido, el giro de este programa es compartirte consejos de marketing digital, motivación y herramientas del día a día para que ser mamá no sea un impedimento a la hora de emprender un negocio.

Mi consejo es que no te cases con la temática, si no eres mamá igual te encantará porque Paola es una persona muy divertida y directa.

Radio ambulante

Esto es periodismo. Este es el podcast para estar al día con temas de interés latinoamericano.

Un formato muy flexible que nunca te aburrirá. Si no escuchas este podcast ¡corre! no te vas a arrepentir.

 

 

Tlatelolco: la plaza en movimiento

Este es uno de los descubrimientos que le atribuyo a este artículo, increíblemente complejo y entretenido.

Para este podcast se uniéron, wait for it…. Spotify, Rolling Stone México y Cultura UNAM. Si no estás escuchándolo con el simple hecho de esta colaboración…si te da flojera la historia mexicana, déjame te platico que lo interesante de este podcast es que te da un contexto global del momento que te está narrando.

Es como una buena novela ¡adictivo! Esperemos que vengan muchas más colaboraciones así de interesantes.

Mañana empiezo

Hace unos meses me fui a cenar con mi buen amigo César. Como yo soy una apasionada de los podcasts salió el tema y me compartió esta belleza. El podcast español tiene una temática muy simple: ¿qué hostias pasa con equis o tal tema? Por ejemplo, el crossfit. ¿Funciona? ¿De qué trata? ¿Cómo empezó?

Son capítulos cortos que te permitirán empaparte de temas “mundanos” que no sabías que podían ser tan interesantes. Fuera de que me encante escribir palabras españoletas, lo recomiéndo muchísimo.

Lamentablemente no está en Spotify, sólo iTunes y iVoox, te comparto el link y te dejo un episodio:

Mañana empiezo – Sustitutos del azúcar

El podcast de Alex Fernández

Mi comediante de cabecera, me declaro fan de Alex Fernández. Cada semana aborda un tema de interés o “mame”, como le digas. Lo importante es que te hará los días más ligeros.

Te lo recomiéndo para cuando tengas un mal día o de camino al trabajo porque a parte de que es graciosísimo se nota todo el empeño que le pone. ¡Matas dos pájaros de un tiro!

Cosas de internet

Laura y Santiago don dos colombianos divertidísimos que decidieron discutir sobre temas de internet. Tal cual. No te vas a arrepentir de escuchar este podcast, son pláticas amenas sobre temas de actualidad como el bitcoin o el voto elctrónico. ¡Recomendadísimo!

Y así termina mi top de podcasts en español, espero que le des una oportunidad a cada uno porque de verdad valen la pena dentro de su temática. ¿Tienes otros en mente? ¡Cuéntame en los comentarios!

Comparaciones ¿en verdad me afectan?

Tal vez me digas, “no hay problema Andrea, yo sí tengo claro que cada quien tiene metas y posibilidades distintas”, a lo que yo te responderé, qué bello querida hija de la luz pero ¿recuerdas aquella vez que te quisiste poner bikini y no te atreviste porque iba Nina la buenorra de IG a la alberca? Hay comparaciones en todos tamaños y sabores.

Y es que tal vez tú tengas tu doctorado y hayas ganado unos kilitos preparando tu tesis, pero como la situación física de Nina va más con el estándar aceptado pues tu prescindes de vivir feliz* con tu situación actual*.

*usar el bikinazo

*unos kilitos y rayitas de tigreza salvaje

Son estas comparaciones que aplastan e invalidan todos tus logros, las que quiero tratar en este post. Estas comparaciones que pueden tener su lado lindo pero a fin de cuentas logran que tu autoestima dependa de un tercero:

Imagínate que te graduaste con honores y tu némesis de la carrera no, te sientes mejor que él/ella por unos meses hasta que consigue su primer trabajo y no entiendes cómo si a ti ni siquiera te han devuelto la llamada. Te empiezas a sentir mal y al final llegas a la conclusión de que siempre fuiste una estúpida y que tu sobresaliente fue cuestión de suerte.

Como ya lo ilustré anteriormente, muchas personas cometemos el gran error de compararnos para legitimizar nuestro éxito, en este campo influyen 2 grandes errores: darle demasiado valor a los logros/fallos y desestimar nuestras metas y sueños cuando volteamos a ver el éxito vecino. Aquí mis recomendaciones:

No dejes que una acción te defina

No somos una acción, buena o mala. Ni siquiera somos un conjunto de acciones. Es decir, no porque hayas reprobado ese exámen eres una tonta o no porque hayas actuado de forma incorrecta eres una mala persona. Esta parte es muy importante porque muchas veces cometemos errores por este tipo de “visión absoluta” de la vida, como no volver a iniciar un negocio después de que tu primera empresa no prosperó.

Cada que falles o cumplas alguna meta, por muy pequeña que sea, recuérdate a ti misma que eres una gran persona, que tienes altas y bajas. Celebra si es alta, acepta y aprende y es baja.

Reformula tu concepto de éxito

No te cases con una sola definición, tus metas y aspiraciones pueden variar conforme avance el tiempo. Casi nadie quiere ser bombera después de los 10 años ¿Se vale tener metas fijas? Claro. Pero también necesitas saber que cambiar de opinión es de sabios.

Esparce buena vibra

La buena vibra se contagia, alegrate del triunfo de tus contemporáneos y aprende de sus éxitos y fracasos. Somos humanos y claro que por un momento sientes feo del cuerpazo de Nina, pero no conviertas ese sentimiento en algo que prospere. ¡Úsala de inspiración y establece tus propias metas para ser esa versión de ti que tanto haz querido!

Haz tu detox anual

Soy la más fan de tirar o donar lo que ya no uso, así como tiro el suéter de hace 10 años, también me doy una vuelta por todas las personas a las que sigo en redes sociales. ¿Qué me aportan? ¿Aprendí algo de ellos este año? ¡Si sólo me hicieron sentir menos afortunada los elimino de mi feed!

Tip: Si es la tía Paty o la prima de tu mejor amiga sólo siléncialos en la red social de tu elección. Te ahorras problemas y comparaciones sin causar una ruptura de ningún tipo.

No te quieras comer el mundo

¡La más importante! Muchas de mis depresiones de principio de año han sido por todas las cosas que quiero hacer y todo el tiempo y compromisos que se interponen.

Claro que se puede hacer todo pero si no dejas tiempo ni para lavarte la cara te vas a abrumar y vas a terminar dejándolo todo. Esto tiene todo que ver con compararte porque siempre existe esa persona que ha hecho mil cosas y que te hace sentir como una floja empedernida.

Mi consejo es que vayas agregando tareas de acuerdo a tus posibilidades, si alguna semana no puedes ir a tu clase de francés o grabar tu video reacomoda la siguiente semana o baja la cantidad de tiempo que le estás dedicando a otras cosas.

Cuando te pones una meta del tamaño y forma que quieras y la cumples, estás motivándote a dar el siguiente paso en el ámbito que quieras, te sientes bien y reafirmas lo que ya debes de saber: que te mereces ese logro.

Recuerda que cada contexto es diferente, nadie es mejor ni peor. Habrán cosas en las que estés brillando en este momento y después no tanto. ¡Tu síguele dando!

El mejor método para empezar el 2019 sin deudas

Este post va dedicado a mi amiga Emilia, una niña que ha salido adelante a pesar de algunas situaciones precarias y que, como muchas de nosotras, cada paso que da es para adelante y tal vez lo único que la detiene en este momento son sus deudas.

La situación de Emi es un poco curiosa, cuando recién llegó a Guadalajara estuvo ganando muy bien, sin embargo el trabajo no la llenaba. Tomó la decisión de cambiar de giro cuando salió una mejor oferta, a pesar de recibir una paga mucho menor.

Emi sabía que lo que estaba tomando era la oportunidad para un mejor futuro, aprender de exportación era algo que al parecer sí la llenaba y la empoderaba.

La historia de Emi suena muy bella, sin embargo, tiene un lado que no lo es tanto: todavía tiene deudas de su tiempo de universidad, la cual se pagó ella sola a la vez que apoyaba a su familia (sí, es una fregona), así que siempre tuvo lo justo. Lo justo de ropa. Lo justo de salidas, Etc. Y no es que fuera pobre, sólo no tenía tantos lujos.

Viviendo el sueño

Ahora viene lo bueno, ¿qué haces si de pronto todo tu sueldo es para ti? ¡UFF! Pues obvio lo disfrutas, y esto mismo sucedió cuando llegó a la ciudad y comenzó a ganar bien. Su primer trabajo en la ciudad se tradujo en 1 año bien merecido de fiestas, mimos y autoconocimiento, sin embargo, tarde o temprano llega la cruda financiera.

Hoy en día, apesar de que Emi está empezando en otra empresa con mejor paga y prestaciones, siente que sus deudas sólo le dejan para sacar el mes y no entiende por qué ha vuelto a vivir con lo justo para comer y moverse.

La cruda financiera es lo que sigue después de un tiempo de haber gastado sin pensar en las consecuencias. SE VALE darte tus gustos, pero gastar más de lo que puedes pagar es lo que a la larga provoca esta terrible resaca.

Si tú, como Emi, has pospuesto saldar tus deudas por mucho tiempo, es hora de que le hagas un “reset” a tu cartera y empieces a tomar acción. Piensa que la única forma de empezar proyectos nuevos será concluyendo ciclos, y esto incluye tus deudas.

No hay ni rosa ni airecito

En realidad, siempre que leo uno de estos artículos, espero secretamente que haya un truco mágico que me ayude a tener mi vida resuelta para mañana, pero como eso no existe tendré que pararnos en este punto para decirnos la verdad (a ti y a mí porque he andado bien gastadora): HAY QUE TENER LOS OVARIOS BIEN PUESTOS.

El método “bola de nieve”

Este método consiste en los siguientes pasos:

  1. Siéntate con tiempo, prepárate un cafecito y haz una lista de todas tus deudas. De esa lista, haz tu top, el órden dependerá de muchas cosas, intereses, compromisos, etc. Tu decides cómo acomodar, el punto es que la deuda que más quieras saldar esté al principio; yo te recomiendo que sea tu deuda más pequeña.
  2. Separa tu sueldo mensual/quincenal y asigna un determinado monto para pagar deudas, este tendrá que ser mínimo el 25%. No bajes más porque no podrás realizar el paso 4.
  3. Paga el mínimo de cada deuda, a exepción de tu número 1.
  4. Paga el máximo que puedas de tu primera deuda con base en el presupuesto que asignaste, básicamente lo que quede después de pagar las demás deudas.

Este método se llama así porque mientras más deudas liquides, más será la candidad de dinero que podrás pagar para tu primera deuda, como una bola de nieve que va creciendo y se va deshaciendo de tus problemas (okay no).

Un ejemplo

Imagina que tienes 3 deudas. Un préstamo de $10,500, la tele que sacaste a $25,000 y los productos que no sabías que necesitabas de Betterware por $600.

El acomodo de las deudas iría así:

  1. Betterware $600
  2. Préstamo $10,500
  3. Tele $25,000

Tus pagos mínimos al mes serían los siguientes:

  1. Betterware $100
  2. Préstamo $500
  3. Tele $1,500

Si recibes un sueldo de $10,000 al mes, el 25% serían $2,500 pesos, dedicas $2,000 al pago de tus deudas y los 500 sobrantes los destinas a tus tuppers. Ya pagada la primera deuda, seguirás con la segunda y así sucesivamente hasta que las liquides. ¡Y Listo!

Tal vez algunas de las medidas de este método te parezcan extremas o no se ajusten a tu ritmo de vida, pero recuerda que tú marcas la pauta, adáptala para que en poco tiempo vuelvas a emergir como las diosas financieras que yo sé que Emi y tú son, ¡no las derrochadoras!

Recuerda que este método no es para que vuelvas a las andadas. Antes y después, deberás establecer tu capacidad de pago para todo, hasta para los esquites de la esquina. Suena muy extremo pero te prometo que vale la pena poder darte tus gustos cuando quieras y dormir en la noche sabiendo que los bancos no te van a acosar el día de mañana.

¡Empieza donde estás!

¿En qué vale la pena gastar este Buen Fin?

¡Llegó noviembre y con él, el Buen Fin! Muchas de nosotras ahorramos unos meses antes para aprovechar las promos y comprar nuestros regalos de navidad. Lamentablemente la carne es débil y muchas veces se nos va el aguinaldo sin pensar. Como cada año me quedo comiendo sopas maruchan, decidí compartirnos este post para tener en cuenta en qué vale la pena gastar y de qué forma.

Cazadora de ofertas

Lo primero que hay que hacer es cazar las ofertas por los medios principales: físico y online. La mayoría del público latinoaméricano no estamos acostumbrados a comprar por internet, sin embargo, algunas de las ofertas más jugosas las encontrarás por este medio.

TIP: Para ofertas en línea revisa directamente en la página de la marca, para saber de los descuentos en tienda física revisa sus redes sociales.

¿Y los regalitos de navidad?

Este es un tema, en realidad lo ideal sería que los compraras desde unos meses antes, pero si se te pasó no hay problema. La realidad es que a pesar de que no es un gasto necesario, vas a terminar comprando esa pijama para tu tía Lupe o el libro de “50 sombras de Gray” para el intercambio de la oficina.

La realidad es que el descuento de lo que probablemente regales (una blusa, una crema, etc.) no será tan grande, pero te hará un pequeño paro. Ahora vamos a lo que vale la pena, las cosas que van a tener mejores descuentos y en las que SÍ deberías gastar:

Electrónicos

La tele para poner Netflix (el chill va por cuenta de tu jale, por supuesto), consolas, videojuegos, licuadoras, planchas, ¡lo que haga falta! Muchos tienen descuentos considerables y meses sin intereses.

TIP: Las tiendas de almacén como Sams o Costco tienen algunos de los mejores descuentos en físico, ¡date una vuelta antes de decidir!

Productos dermatológicos

¡Nunca tienen descuento! Aprovecha y súrtete, es un gasto que vale la pena porque estás invirtiendo en ti y tu apariencia. Si te duele gastar en esto en vez de los calcetines para descepcionar a tu sobrinita en navidad, piensa que será de las pocas inversiones que servirán para sentirte mejor contigo misma el próximo año.

TIP: Primero revisa Amazon, ¡será tu mejor aliado!

Ropa de gym

No soy fan de comprar ropa en este fin, la verdad es que prefiero esperarme dos meses y comprarla al 50% de descuento que sólo conseguir un 10%, en lo que sí gasto es en la ropa de gimnasio, marcas como Nike o Adidas lanzan promos súper atractivas para que nos pongamos bien buenas el próximo año.

¿Podrías comprar unas licras súper baratas de fast fashion? Por supuesto, pero nunca te durarán tanto ni se sentirán tan cómodas… Por cierto, ¡dile no al fast fashion!

Alcohol

¡Bendito alcohol! Para las posadas, futuras fiestas o hasta tu reserva personal, las páginas y tiendas de venta de bebidas alcohólicas prácticamente regalan producto.

TIP: ¡Los paquetes tienen más descuento! Puedes comprar uno y dar botellas de navidad.

Recuerda que lo más importante es no quedarse endeudada todo el año, lleva a alguien contigo para que te persuada de tentaciones, cuidado con la amiga “ándale, te lo mereces” cuando escuches esta frase sal corriendo.

Ya estás lista, ¡que empiecen los juegos!

 

 

 

 

 

 

 

5 derechos laborales que a todas nos hubiera gustado conocer

No importa si fue a los 15 o a los 30, dependiendo de cómo nos haya ido en la feria, la mayoría de nosotras tuvimos un primer trabajo. El mío fue de mesera en una pizzería local, a los 20 años si no mal recuerdo… ¡Hermosa experiencia de 1 día!

SÍ, no duré mucho y no, la razón de mi corto periodo no fue mi talento innato para parecer sangrona cuando me cohibo.

Lo que pasó ese primer día fue lo siguiente: se acercó el gerente a los empleados y nos pidió que firmáramos una hoja en blanco. La mayoría nos negamos, por lo que al final no hubo consecuencia alguna, sin embargo yo decidí no regresar.

Es importante resaltar que yo en el momento no tenía necesidad, comprendo que poco menos de la mitad del país (42%) no se puede dar el lujo de perder su trabajo, porque vive de un salario mínimo; pero también sé que muchas de estas personas no están conscientes de los derechos que tenemos como trabajadores y estoy segura de que esto forma parte de la causa de los abusos que vivimos todos los días en México.

Años después, siendo una godina consumada, creo que aún me falta por aprender todos los derechos e instituciones que nos apoyan a las empleadas, es por esto que me di a la tarea de enumerar mi top 5 de derechos que deberíamos conocer a la perfección:

5. Los días de trabajo:

Okay, aquí tengo que puntualizar algo: siempre que tienes una relación laboral debe existir un contrato de por medio, mismo que deberá contener la duración del empleo, servicios prestados por el empleado,vacaciones e información del salario entre otras.

Se deberá de especificar el número de días de vacaciones que te correspondan sin embargo, tienes que tener presente que el mínimo de vacaciones a las que tienes derecho son 6 días el primer año y 2 más por cada año de trabajo. Respecto a los días oficiales de descanso, te paso un link actualizado con toda la información.

4. Salario 360º

Al inicio: Tu contrato deberá especificar tu sueldo, sea mensual o quincenal. ¡OJO! el salario mínimo en México (2018) es de $88.36 pesos y los días festivos se paga 2 veces más por día, independientemente del salario correspondiente (el que ya se te iba a pagar aunque no fueras).

Durante: Las bellísimas utilidades y el seductor aguinaldo. Sí. Las utilidades son una parte de las ganancias de la empresa y deberás recibirlas entre abril y junio, en caso de no recibirlas, tendrás un año para reclamarlas. El aguinaldo, el ángel que me salva todos los años de endeudarme en navidad, se paga en diciembre y son mínimo 15 días de salario o proporcional si no trabajaste todo el año. Lo puedes calcular aquí.

Al final: Si decidiste renunciar, te corresponderá un finiquito. Si, en cambio, te dejaron ir, te corresponde:

  • 3 meses de salario
  • Prima de antigüedad
  • Proporcional de aguinaldo, vacaciones y prima vacacional

3. Sobre discriminación

Tengo mucho tiempo quierendo hacerme el tatuaje de mis sueños, sin embargo aún no logro romper mis prejuicios provincianos: me da miedo que no me contraten. Si estás como yo, tienes que saber que es ilegal discriminarte por:

  • Raza
  • Nacionalidad
  • Preferencia Sexual
  • Condición Social
  • Estado Civil
  • Edad
  • Género
  • Discapacidad
  • Religión

Si eres víctima de algún mal trato por estas lazones, puedes denunciar aquí.

2. Maternidad

Lo cierto es que con cada año, muchas de nosotras estamos tomando la decisión de no ser mamás. No importa si eres team bebé o no, es importante que conozcamos este derecho.

Las mujeres mexicanas tenemos derecho a descansar 6 semanas antes y 6 después del parto PAGADOS al 100%.

Por si tenías la duda, también existe la licencia de paternidad, que corresponde a 5 días de trabajo 100% remunerados también.

1. ¿Qué me corresponde si me despiden?

Rapidísimo: si el despido es justificado te corresponderán 3 meses de salario y lo proporcional a tu aguinaldo, vacaciones, prima vacacional, utilidades y prima de antigüedad. Como tip, siempre que puedas pide carta de recomendación a RRHH.

Si no te entregan lo correspondiente, lo que sigue es irte a la Junta de Conciliación y Arbitraje a reportarlo.

Así de rápido fácil y conciso, no vayas a la guerra sin fusil y recuerda que muchas empresas tienden a hacerse de la vista gorda con nuestros derechos porque creen que es nuestro deber exigirlos. ¡Cambiemos el mindset!

¡Si quieres que profundice en alguno de los puntos compártemelo en los comentarios!

Diarios de una godín: Bienestar en tiempos de oficina

Okay.

Sé que probablemente has leído mil artículos al respecto porque yo también.

La realidad es que cuando comienzas tu vida godín, te imaginas siendo la versión más adinerada y glamourosa de ti misma, no la protectora de los tuppers sagrados ni la que se lleva la maleta a la oficina por si ese día el gym es digno de su presencia.

Actualmente llevo 2 años siendo oficinista como tal y he de confesar que a la fecha no me he convertido ni en Bárbara de Regil ni en la CEO de ninguna empresa, lo que sí, es que después de mucho fregarle, considero que he logrado mantener un poco de orden en varios aspectos de mi vida dentro y fuera de la oficina con estos mini hacks que te quiero compartir:

Comer bien

Esta es la más difícil para mí, ya que no sólo tengo que lidiar con mi sobrepeso, sino que a eso se suma un intestino irritable que despierta cada vez que paso más de 2 días comiendo mal, así que estomacalmente no me puedo dar el lujo.

Si tu oficina es millenial como la mía, te verás constantemente tentada por los snacks con los que la empresa te provee, deliciosas barritas, papitas, jugos, etc. Aquí hay que amarrarse muy bien los ovarios y tener 2 refrigerios siempre a la mano, algo que no requiera de mucha preparación (pueden ser manzanas, yo compro unas obleas con stevia para calmar mi necesidad de carbohidratos).

Independientemente de si compras la comida o te la preparas, hay un artículo que no puede faltar en tu cajón de godín: el atún. Atún con habanero, ensalada de atún, atún con aceite de oliva ¡las opciones son infinitas! si no te apetece preparar comida un día antes, o simplemente la olvidaste, este es el mejor tip y lo que más me ha dado resultado para evitar terminar pidiendo la torta ahogada de la fondita de doña Lupe.

Cuidado personal

Cuando nos sentimos agotadas después de una larga jornada de trabajo, acicalar nuestros bellísimos cuerpos pasa a segundo plano, y no tiene nada de malo preferir 1 deliciosa hora de Netflix en lugar de meter ropa a lavar o pasar 15 minutos buscando bellos a lazar en mi cara (barbilla) ¡No! Tengo TODO el derecho. El problema llega cuando se convierte en una cadena de descuidos: ropa sucia o limpia sin acomodar, uñas con esmalte gastado, comida echándose a perder, etc. cada quien conoce sus mañas.

Mi hack número 1 en esta área es la siguiente: date 1 día !Sólo un día! Empieza por apartar tu sábado o domingo para tus quehaceres y ordena. Ordena lo que te plazca, lo que consideres necesario para pasar una semana laboral con calma, trabajes en oficina o no, tener tareas acumuladas te quita mucho tiempo. Y con tareas hablo desde lavar tu ropa hasta esa deliciosa manicura que no te has dado tiempo para realizar. No va a pasar nada si pospones uno que otro plan, piensa lo bien que te vas a sentir toda la semana con tu cajón acomodado y la piel deliciosa por esa exfoliación que tanto pospusiste.

Proyectos externos

Este es mi área menos productiva, sigo tratando de dominarla porque lleva miedo de por medio. Sí, miedo de hacer lo que nos gusta porque muchas veces la felicidad nos da mucho miedo (ya lo tocaré en otro post), pero aquí va:

  1. Plan de acción: ESCRIBE acciones en concreto cada semana, como un to-do-list de bienestar, por ejemplo: si te gusta hacer velas, proponte esta semana buscar lugares que vendan los materiales, o si amas leer, escribe las hojas que leerás en la semana (10 o 100, lo importante no es la cantidad).
  2. Facilitate el trabajo: Vas a encontrar pretextos. Algo va a salir siempre, nunca vas a tener tiempo, porque cuando le temes al fracaso las excusas se inventan solas. Facilitarle a tu futura yo el trabajo para que no haya pretextos, por ejemplo: Quiero empezar a trabajar de freelance, preparo mi área de trabajo desde casa para no estar incómoda, o si quiero leer, tengo listo el libro en mi celular o compro la versión de bolsillo para siempre tenerlo en mi bolsa.
  3. Háblalo: He escuchado a  personas decir que si tienes algún proyecto no lo debes de compartir, que podrían robarte la idea ¡olvídate de esto y comparte! no te voy a negar que hay gente mala en el mundo, pero platicale a las personas cercanas a ti, que se interesen y sobre todo que te pregunten cómo va tu proyecto, porque de alguna forma estarán ejerciendo algún tipo de presión.

A pesar de haberte pasado muchos tips prácticos en párrafos anteriores, lo más importante que debes tener en cuenta es que no existe el equilibrio como tal entre aspectos de la vida. Algunas veces necesitarás darle más a tu carrera, otra a la familia y tal vez tengas alguna racha en la que necesites dedicar la mayoría del tiempo para ti.

Lo que cuenta aquí, es que a pesar de que la vida cambie y exija diferentes cosas de ti, tu bienestar físico y mental esté al 100%.

¡Conviértete en tu prioridad!

Desházte del síndrome del impostor

Por mucho tiempo me he preguntado qué hubiera pasado si mi novio no me hubiera obligado a postularme para mi primer trabajo. Una de esas descripciones que dan miedo de tantas responsabilidades, con la hermosa promesa de un ¨sueldo atractivo¨.

La lista de quehaceres era infinita y desafiante, cada una con un nombre complicado del que pocas veces habría escuchado hablar. Sí, apliqué, pero nunca con la seguridad de que me fueran a marcar. ¡Adivina mi sorpresa cuando sí lo hicieron!

Uno creería que a partir de ese momento comencé a sentirme más segura de mí misma, pero, la confianza no crece en los árboles. Con cada tarea nueva aparecía siempre una pregunta: ¿Y si no la hago? ¿Y si ahora no puedo?

Aquí es cuando el concepto de síndrome del impostor llegó a mi vida casi por arte de magia: el sentimiento de falsedad en las personas que creen que no son inteligentes, capaces o creativas a pesar de la evidencia de grandes logros.
Muchas de nosotras pasamos por la misma angustia de no creer que nuestras capacidades sean suficientes, justificando nuestro éxito y pisoteando nuestra autoestima profesional en el proceso.

Si te has sentido así alguna vez, creo que llegaste al lugar indicado. ¡Toma nota de algunos consejos que he ido recopilando con base en mis propias experiencias!

Despertemos

Se habla mucho del techo de cristal, pero poco acerca de lo involucradas que estamos en la creación de esta barrera invisible. Adivina qué: un chingo. Nuestra inseguridad intelectual nos está cobrando un precio muy alto y creo que muchas de nosotras ya no estamos dispuestas a pagarlo.

No eres la única

Somos muchos, mujeres y hombres, quienes nos sentimos un fraude cuando comenzamos algo, recuérdate a ti misma que nadie nació siendo un experto, que eres un ser humano y que ni un error ni un acierto definen tu persona.

No necesitas saberlo todo

Relájate. Sé que has trabajado duro para estar donde estás, trabaja, lucha y aprende, pero disfrútalo y siéntete tranquila y segura de que estás ahí porque lo mereces.

Reconoce tus aciertos

Me ha costado mucho pero me he dado cuenta de que mientras más tangibles hagas tus pensamientos, más se convence tu mente de que son hechos. ¡Anota tus virtudes y no las minimices! Sobre todo, no esperes que el mundo llegue a reconocer todo tu esfuerzo, tu eres tu más grande fan.
Finalmente, comienza a ver lo que la empresa vio en ti para contratarte, puede ser muy difícil reconocer tus esfuerzos pero, como yo, empieza por poco, no te quieras comer el mundo porque probablemente vuelvas a desanimarte al siguiente reto que aparezca. ¡Somos chingonas!
Trabaja en crecer tu seguridad, es la mejor inversión que podrás hacer siempre.