¿Qué es Bumble y por qué necesitas probarlo?

A ver, así rápido de chisme:

Imagínate que perteneces al equipo fundador de una súper app de citas, trabajas con tu novio y otros colegas. La app estalla en popularidad, convirtiendo su proyecto en un negocio rentable. Todo va bien, hasta ese día en el que cortas con el susodicho. De ahí en adelante tu trabajo resulta un infierno, recibes mensajes inapropiados en el trabajo y no te sientes cómoda en tu día a día. Así terminó todo en Tinder para Whitney Wolfe.

Tras una denuncia de acoso, Wolfe terminó su periodo con la famosa app.

Me gusta imaginármela tirada en su sillón harta de toda la mierda mediática, cuando recibió la llamada de Andrey Andreev, quien le propuso crear una app más consciente de la problemática femenina.

Lo básico sobre Bumble

Estoy segura de que culturalmente, la mayoría de las mujeres esperamos a que él dé el primer paso. Esta app propone que nosotras tengamos el control. Sí, tú. Chica heterosexual que se la vive pegada a la conversación de Whatsapp. Aquí puedes desechar ese juego absurdo del “no le hablo hasta que me hable”.

Te platico un poco de cómo se usa esta app: si haces match con este chico tienes 24 horas para hablarle, de lo contrario se borrará la ventana de conversación. Suena a presión pero créeme, descansarás al no tener todas esas ventanitas abiertas (literal). Sólo tú puedes dar el primer paso.

El plus: nuevas amigas

Esta es la razón por la cual creo que todas necesitamos bajar Bumble. Es divertida y te permite conocer no sólo a futuros dates, sino a posibles amigas o compañeras de trabajo. Tal vez eres nueva en la ciudad o sólo quieres expandir tu círculo personal o profesional, lo cierto es que tener una pareja no es pretexto para no usar esta app.

El problema

Aquí va: las mujeres (en México por lo menos) no solemos tomar la iniciativa cuando se trata de conversaciones con extraños. Lo cierto es que la mayoría de nosotras esperamos que ellos sean los que se muestren interesados.

Esta dinámica de “que me hable ella”es un problema a la hora de usar, es por esto que muchas de nosotras abrimos cuenta y cerramos al darnos cuenta de que la conversación no fluye, lo que se traduce en que la app no tiene muchos perfiles en la opción de hacer amigas, yo ya la he descargado y te juro que hay niñas increíbles esperando hacer nuevos contactos.

Lejos de pensar que es una medida desesperada, pongámonos en la posición de alguna chica nueva en la ciudad, o tímida a la hora de un primer acercamiento y atrevámonos a probar una nueva dinámica de socialización… oh y PARFAVAR, absténgase de aclarar que no quieren que otras mujeres les tiren la onda porque sólo se ganarán un delete por poner una aclaración innecesaria en una sección de la plataforma que tiene otra dinámica.

¡Bájala y me cuentas cómo te fue en Instagram!

Apostar por tus proyectos: 4 lecciones que te servirán

Es tan fácil creer en los sueños de los demás. Si mañana, en el cafecito, mi amiga Abril me platicara que quiere lanzar su propia línea de zapatos, no dudaría ni un segundo en sus capacidades, “lo tienes todo” “¿qué esperas?” “tienes todo mi apoyo”.

Siempre he sido una persona que se pone en segundo lugar, en parte porque es muy cómodo posponer tus planes y esperar a que la magia suceda sola; pero no sé qué tiene la vida que siempre me ha puesto en situaciones irónicas donde me arrepiento de no haber creido en mí, te comparto lo que he aprendido para que no repitas mis errores:

Todas las ideas suenan tontas al principio

Bueno, no todas, pero siempre hay un punto en el que te cuestiones lo que estás haciendo: “me siento ridícula”, mi sinti ridicili mimimi… ¿qué crees? es normal que te sientas así con cualquier actividad que no domines del todo. Así que como dicen, “Fake it ‘till you make it” o séase tú como que le sabes y si no, preguntas y asunto arreglado.

El tiempo nunca sobra

Si eres de las afortunadas a las que se les acomoda perfecto un nuevo proyecto felicidades, no tienes pretextos. Si perteneces al otro espectro de la comunidad, tampoco tienes pretextos. En realidad siempre tendrás que sacrificar algo, horas de sueño, cafés con las amigas o esos ratos de no hacer nada que juntos sumarán más de una hora semanal.

El punto no es que termines harta, sino que te des cuenta de qué es lo que puedes dejar de hacer para invertirle a tu proyecto. Una vez te hayas acostumbrado al ritmo, estoy segura de que conseguirás equilibrar estos acpectos.

No vas a estar inspirada todos los días

Esto es lo que más me ha costado. Muchas de nosotras solemos ser como estrellas fugaces, empezamos a un ritmo increíble y nos vamos apagando por cualquier obstáculo.

Por ejemplo, una semana de muchos pendientes hace que descuides la historieta que publicas semanalmente… como no le diste una semana ya no le das la siguiente, ni la siguiente, y así hasta que vuelves a tener otra crisis de vida y te vuelves a poner las pilas.

Si no le puedes dar bien una semana, sólo revisa o investiga, lo que tengas tiempo de hacer, incluso pensar en un tema podría ser una buena forma de integrar tu proyecto para retomarlo la siguiente semana. ¡Tu puedes!

Lo vas a ver inalcanzable los primeros años

Cómo no, si cada que lo intentas lo vuelves a dejar. Las nuevas generaciones queremos todo inmediato, nos desesperamos y tiramos la toalla demasiado rápido. Teniendo tantos ejemplos de estrellas y proyectos exitosos gracias a la viralización, claro que te desesperas. Aquí, mi amiga, tienes que pensar que tú eres la regla, no la excepción. Si llega algo inmediato qué bueno, pero si tarda en llegar ya estás hecha a la idea.

Lo cierto es que probablemente ya conocías estas leccioncitas, yo también. Lo triste del caso es cuánto cuesta asimilarlas y aplicarlas… Lo que yo he comenzado a hacer es visualizar y repetirme constantemente cada una de ellas. Casi casi como religión, así lo tienes más presente y te sientes mejor contigo misma cuando dejas de abandonar o comienzas por fin lo que tanto querías hacer. Desde buscar trabajo hasta comenzar a hacer ejercicio.

Date a ti misma el voto de confianza. ¡No te vas a arrepentir!

¿Qué tipo de ahorro te conviene según tus objetivos?

Tengo una amiga en el trabajo que siempre ha luchado por sacar adelante a su familia, es una niña súper dedicada, pero por cosas de la vida tuvo que dejar la universidad.

Su top de metas actualmente es sacar un carro porque, con su actual ritmo de vida, no podría continuar la escuela sin él.

El otro día, platicando, me comentó que quería comenzar a meter dinero a la caja popular, cuando dije ¡hey, hey, hey! ¿Y si metes ese dinero a un fondo de inversión?

Lo curioso es que ninguna de las dos conocía realmente de qué se trataba cada una ni cuál era el mejor método de ahorro, así que me di a la tarea de buscar cada una de las opciones para saber un poco más.

Tipos de instituciones

Cooperativas de ahorro

Me refiero a la famosa caja popular. En México existen más de 600, unas reguladas por la CONCAMEX y otras no. Muchos tendemos a casarnos con la idea de que estas instituciones sin fines de lucro no tienen más que una forma de ahorrar, pero lo cierto es que ofrecen muchos sistemas de ahorro y crédito.

Yo las definiría coloquialmente como un banco con fin social. Te puedes convertir en miembro de la cooperativa o simplemente afiliarte y hacer uso de sus servicios. Lo bello de estas instituciones, hasta donde he investigado por lo menos, es que son amigables para el usuario y puedes comenzar tus ahorros con muy poco dinero o sin ser mayor de edad (ojo los bancos también tienen algunas opciones para los menores).

Yo te recomiendo que siempre elijas una cooperativa regulada por la CONCAMEX, mi favorita es la Caja Popular Mexicana.

Bancos

El banco es una institución financiera con fines de lucro, oséase que tienen dueños con casa en Acapulco. Prestan un servicio y te cobran un monto de comisión.

Es importante que no te cases con un banco y siempre estés revisando la opción que mejor se te acomode de acuerdo a tus necesidades.

El banco también te prestará servicios de ahorro, de una forma tal vez un poco más exigente que la caja popular pero igual con ventajas muy bellas como mejores rendimientos.

La tanda

Pequeño apartado para recordarte que no ahorres con la vecina. ¡NOOOO! Pones en riesgo tu dinero, tu relación con una o más personas y hasta tu integridad en muchos casos.

Por favor te pido que si estás considerando meterte en la tanda de la tía Brunilda te sientes. Te mires al espejo y recapacites. Fin.

¿Qué tipo de ahorro me conviene?

Esto depende de muchos factores, pero lo voy a resumir en 3 tipos de metas: a corto, mediano y largo plazo.

Si tu meta es a corto plazo…

De 1 a 3 meses de ahorro. Tal vez te quieras ir de vacaciones o quieras terminar de pagar los regalos de navidad o simplemente que quieras el dinero disponible en cualquier momento, lo tuyo son las cuentas corrientes o de ahorro a la visita.

Estas cuentas te parmitirán hacer cualquier tipo de transacción sin problema, tendrás liquidez así que podrás gastarte ese dinero en el momento en el que tu decidas.

El problema con estas cuentas, si quieres ahorrar, es que generalmente vienen con muchos cargos que dependen del banco, por ejemplo, “si no haces una transacción al mes te cobramos “x” cantidad mínima” y de mes en mes lo mínimo se convierte en ese extra que te hubieras llevado al viaje.

Si tu meta es a mediano o largo plazo…

Si tu meta requiere un ahorro de 6 meses en adelante, te recomiendo las cuentas de ahorro a plazos.

Básicamente son fondos de inversión a cortos plazos, básicamente le prestas tu dinero al banco de por un determinado periodo de tiempo y este te regresa un “x” porciento de rendimiento de acuerdo a tu inversión y el tiempo que lo hayas dejado.

Es my bello para mi porque pones tu dinero a “trabajar”, tal vez pienses que ese dinero no sea nada, pero a la larga verás que hace la diferencia.

Ahora, la desventaja con los bancos es que muchas veces te piden un mínimo alto para empezar este tipo de cuentas, por lo que si quieres quitarte de una vez el dinero podrías optar por una cuenta del estilo en caja popular, o ahorrar en cuenta corriente y meter el dinero en cuanto alcances el monto mínimo.

Lo importante es que estés consciente de las opciones que tienes. Y bueno…¡A ahorrar!

Comparaciones ¿en verdad me afectan?

Tal vez me digas, “no hay problema Andrea, yo sí tengo claro que cada quien tiene metas y posibilidades distintas”, a lo que yo te responderé, qué bello querida hija de la luz pero ¿recuerdas aquella vez que te quisiste poner bikini y no te atreviste porque iba Nina la buenorra de IG a la alberca? Hay comparaciones en todos tamaños y sabores.

Y es que tal vez tú tengas tu doctorado y hayas ganado unos kilitos preparando tu tesis, pero como la situación física de Nina va más con el estándar aceptado pues tu prescindes de vivir feliz* con tu situación actual*.

*usar el bikinazo

*unos kilitos y rayitas de tigreza salvaje

Son estas comparaciones que aplastan e invalidan todos tus logros, las que quiero tratar en este post. Estas comparaciones que pueden tener su lado lindo pero a fin de cuentas logran que tu autoestima dependa de un tercero:

Imagínate que te graduaste con honores y tu némesis de la carrera no, te sientes mejor que él/ella por unos meses hasta que consigue su primer trabajo y no entiendes cómo si a ti ni siquiera te han devuelto la llamada. Te empiezas a sentir mal y al final llegas a la conclusión de que siempre fuiste una estúpida y que tu sobresaliente fue cuestión de suerte.

Como ya lo ilustré anteriormente, muchas personas cometemos el gran error de compararnos para legitimizar nuestro éxito, en este campo influyen 2 grandes errores: darle demasiado valor a los logros/fallos y desestimar nuestras metas y sueños cuando volteamos a ver el éxito vecino. Aquí mis recomendaciones:

No dejes que una acción te defina

No somos una acción, buena o mala. Ni siquiera somos un conjunto de acciones. Es decir, no porque hayas reprobado ese exámen eres una tonta o no porque hayas actuado de forma incorrecta eres una mala persona. Esta parte es muy importante porque muchas veces cometemos errores por este tipo de “visión absoluta” de la vida, como no volver a iniciar un negocio después de que tu primera empresa no prosperó.

Cada que falles o cumplas alguna meta, por muy pequeña que sea, recuérdate a ti misma que eres una gran persona, que tienes altas y bajas. Celebra si es alta, acepta y aprende y es baja.

Reformula tu concepto de éxito

No te cases con una sola definición, tus metas y aspiraciones pueden variar conforme avance el tiempo. Casi nadie quiere ser bombera después de los 10 años ¿Se vale tener metas fijas? Claro. Pero también necesitas saber que cambiar de opinión es de sabios.

Esparce buena vibra

La buena vibra se contagia, alegrate del triunfo de tus contemporáneos y aprende de sus éxitos y fracasos. Somos humanos y claro que por un momento sientes feo del cuerpazo de Nina, pero no conviertas ese sentimiento en algo que prospere. ¡Úsala de inspiración y establece tus propias metas para ser esa versión de ti que tanto haz querido!

Haz tu detox anual

Soy la más fan de tirar o donar lo que ya no uso, así como tiro el suéter de hace 10 años, también me doy una vuelta por todas las personas a las que sigo en redes sociales. ¿Qué me aportan? ¿Aprendí algo de ellos este año? ¡Si sólo me hicieron sentir menos afortunada los elimino de mi feed!

Tip: Si es la tía Paty o la prima de tu mejor amiga sólo siléncialos en la red social de tu elección. Te ahorras problemas y comparaciones sin causar una ruptura de ningún tipo.

No te quieras comer el mundo

¡La más importante! Muchas de mis depresiones de principio de año han sido por todas las cosas que quiero hacer y todo el tiempo y compromisos que se interponen.

Claro que se puede hacer todo pero si no dejas tiempo ni para lavarte la cara te vas a abrumar y vas a terminar dejándolo todo. Esto tiene todo que ver con compararte porque siempre existe esa persona que ha hecho mil cosas y que te hace sentir como una floja empedernida.

Mi consejo es que vayas agregando tareas de acuerdo a tus posibilidades, si alguna semana no puedes ir a tu clase de francés o grabar tu video reacomoda la siguiente semana o baja la cantidad de tiempo que le estás dedicando a otras cosas.

Cuando te pones una meta del tamaño y forma que quieras y la cumples, estás motivándote a dar el siguiente paso en el ámbito que quieras, te sientes bien y reafirmas lo que ya debes de saber: que te mereces ese logro.

Recuerda que cada contexto es diferente, nadie es mejor ni peor. Habrán cosas en las que estés brillando en este momento y después no tanto. ¡Tu síguele dando!

El mejor método para empezar el 2019 sin deudas

Este post va dedicado a mi amiga Emilia, una niña que ha salido adelante a pesar de algunas situaciones precarias y que, como muchas de nosotras, cada paso que da es para adelante y tal vez lo único que la detiene en este momento son sus deudas.

La situación de Emi es un poco curiosa, cuando recién llegó a Guadalajara estuvo ganando muy bien, sin embargo el trabajo no la llenaba. Tomó la decisión de cambiar de giro cuando salió una mejor oferta, a pesar de recibir una paga mucho menor.

Emi sabía que lo que estaba tomando era la oportunidad para un mejor futuro, aprender de exportación era algo que al parecer sí la llenaba y la empoderaba.

La historia de Emi suena muy bella, sin embargo, tiene un lado que no lo es tanto: todavía tiene deudas de su tiempo de universidad, la cual se pagó ella sola a la vez que apoyaba a su familia (sí, es una fregona), así que siempre tuvo lo justo. Lo justo de ropa. Lo justo de salidas, Etc. Y no es que fuera pobre, sólo no tenía tantos lujos.

Viviendo el sueño

Ahora viene lo bueno, ¿qué haces si de pronto todo tu sueldo es para ti? ¡UFF! Pues obvio lo disfrutas, y esto mismo sucedió cuando llegó a la ciudad y comenzó a ganar bien. Su primer trabajo en la ciudad se tradujo en 1 año bien merecido de fiestas, mimos y autoconocimiento, sin embargo, tarde o temprano llega la cruda financiera.

Hoy en día, apesar de que Emi está empezando en otra empresa con mejor paga y prestaciones, siente que sus deudas sólo le dejan para sacar el mes y no entiende por qué ha vuelto a vivir con lo justo para comer y moverse.

La cruda financiera es lo que sigue después de un tiempo de haber gastado sin pensar en las consecuencias. SE VALE darte tus gustos, pero gastar más de lo que puedes pagar es lo que a la larga provoca esta terrible resaca.

Si tú, como Emi, has pospuesto saldar tus deudas por mucho tiempo, es hora de que le hagas un “reset” a tu cartera y empieces a tomar acción. Piensa que la única forma de empezar proyectos nuevos será concluyendo ciclos, y esto incluye tus deudas.

No hay ni rosa ni airecito

En realidad, siempre que leo uno de estos artículos, espero secretamente que haya un truco mágico que me ayude a tener mi vida resuelta para mañana, pero como eso no existe tendré que pararnos en este punto para decirnos la verdad (a ti y a mí porque he andado bien gastadora): HAY QUE TENER LOS OVARIOS BIEN PUESTOS.

El método “bola de nieve”

Este método consiste en los siguientes pasos:

  1. Siéntate con tiempo, prepárate un cafecito y haz una lista de todas tus deudas. De esa lista, haz tu top, el órden dependerá de muchas cosas, intereses, compromisos, etc. Tu decides cómo acomodar, el punto es que la deuda que más quieras saldar esté al principio; yo te recomiendo que sea tu deuda más pequeña.
  2. Separa tu sueldo mensual/quincenal y asigna un determinado monto para pagar deudas, este tendrá que ser mínimo el 25%. No bajes más porque no podrás realizar el paso 4.
  3. Paga el mínimo de cada deuda, a exepción de tu número 1.
  4. Paga el máximo que puedas de tu primera deuda con base en el presupuesto que asignaste, básicamente lo que quede después de pagar las demás deudas.

Este método se llama así porque mientras más deudas liquides, más será la candidad de dinero que podrás pagar para tu primera deuda, como una bola de nieve que va creciendo y se va deshaciendo de tus problemas (okay no).

Un ejemplo

Imagina que tienes 3 deudas. Un préstamo de $10,500, la tele que sacaste a $25,000 y los productos que no sabías que necesitabas de Betterware por $600.

El acomodo de las deudas iría así:

  1. Betterware $600
  2. Préstamo $10,500
  3. Tele $25,000

Tus pagos mínimos al mes serían los siguientes:

  1. Betterware $100
  2. Préstamo $500
  3. Tele $1,500

Si recibes un sueldo de $10,000 al mes, el 25% serían $2,500 pesos, dedicas $2,000 al pago de tus deudas y los 500 sobrantes los destinas a tus tuppers. Ya pagada la primera deuda, seguirás con la segunda y así sucesivamente hasta que las liquides. ¡Y Listo!

Tal vez algunas de las medidas de este método te parezcan extremas o no se ajusten a tu ritmo de vida, pero recuerda que tú marcas la pauta, adáptala para que en poco tiempo vuelvas a emergir como las diosas financieras que yo sé que Emi y tú son, ¡no las derrochadoras!

Recuerda que este método no es para que vuelvas a las andadas. Antes y después, deberás establecer tu capacidad de pago para todo, hasta para los esquites de la esquina. Suena muy extremo pero te prometo que vale la pena poder darte tus gustos cuando quieras y dormir en la noche sabiendo que los bancos no te van a acosar el día de mañana.

¡Empieza donde estás!