El mejor método para empezar el 2019 sin deudas

Este post va dedicado a mi amiga Emilia, una niña que ha salido adelante a pesar de algunas situaciones precarias y que, como muchas de nosotras, cada paso que da es para adelante y tal vez lo único que la detiene en este momento son sus deudas.

La situación de Emi es un poco curiosa, cuando recién llegó a Guadalajara estuvo ganando muy bien, sin embargo el trabajo no la llenaba. Tomó la decisión de cambiar de giro cuando salió una mejor oferta, a pesar de recibir una paga mucho menor.

Emi sabía que lo que estaba tomando era la oportunidad para un mejor futuro, aprender de exportación era algo que al parecer sí la llenaba y la empoderaba.

La historia de Emi suena muy bella, sin embargo, tiene un lado que no lo es tanto: todavía tiene deudas de su tiempo de universidad, la cual se pagó ella sola a la vez que apoyaba a su familia (sí, es una fregona), así que siempre tuvo lo justo. Lo justo de ropa. Lo justo de salidas, Etc. Y no es que fuera pobre, sólo no tenía tantos lujos.

Viviendo el sueño

Ahora viene lo bueno, ¿qué haces si de pronto todo tu sueldo es para ti? ¡UFF! Pues obvio lo disfrutas, y esto mismo sucedió cuando llegó a la ciudad y comenzó a ganar bien. Su primer trabajo en la ciudad se tradujo en 1 año bien merecido de fiestas, mimos y autoconocimiento, sin embargo, tarde o temprano llega la cruda financiera.

Hoy en día, apesar de que Emi está empezando en otra empresa con mejor paga y prestaciones, siente que sus deudas sólo le dejan para sacar el mes y no entiende por qué ha vuelto a vivir con lo justo para comer y moverse.

La cruda financiera es lo que sigue después de un tiempo de haber gastado sin pensar en las consecuencias. SE VALE darte tus gustos, pero gastar más de lo que puedes pagar es lo que a la larga provoca esta terrible resaca.

Si tú, como Emi, has pospuesto saldar tus deudas por mucho tiempo, es hora de que le hagas un “reset” a tu cartera y empieces a tomar acción. Piensa que la única forma de empezar proyectos nuevos será concluyendo ciclos, y esto incluye tus deudas.

No hay ni rosa ni airecito

En realidad, siempre que leo uno de estos artículos, espero secretamente que haya un truco mágico que me ayude a tener mi vida resuelta para mañana, pero como eso no existe tendré que pararnos en este punto para decirnos la verdad (a ti y a mí porque he andado bien gastadora): HAY QUE TENER LOS OVARIOS BIEN PUESTOS.

El método “bola de nieve”

Este método consiste en los siguientes pasos:

  1. Siéntate con tiempo, prepárate un cafecito y haz una lista de todas tus deudas. De esa lista, haz tu top, el órden dependerá de muchas cosas, intereses, compromisos, etc. Tu decides cómo acomodar, el punto es que la deuda que más quieras saldar esté al principio; yo te recomiendo que sea tu deuda más pequeña.
  2. Separa tu sueldo mensual/quincenal y asigna un determinado monto para pagar deudas, este tendrá que ser mínimo el 25%. No bajes más porque no podrás realizar el paso 4.
  3. Paga el mínimo de cada deuda, a exepción de tu número 1.
  4. Paga el máximo que puedas de tu primera deuda con base en el presupuesto que asignaste, básicamente lo que quede después de pagar las demás deudas.

Este método se llama así porque mientras más deudas liquides, más será la candidad de dinero que podrás pagar para tu primera deuda, como una bola de nieve que va creciendo y se va deshaciendo de tus problemas (okay no).

Un ejemplo

Imagina que tienes 3 deudas. Un préstamo de $10,500, la tele que sacaste a $25,000 y los productos que no sabías que necesitabas de Betterware por $600.

El acomodo de las deudas iría así:

  1. Betterware $600
  2. Préstamo $10,500
  3. Tele $25,000

Tus pagos mínimos al mes serían los siguientes:

  1. Betterware $100
  2. Préstamo $500
  3. Tele $1,500

Si recibes un sueldo de $10,000 al mes, el 25% serían $2,500 pesos, dedicas $2,000 al pago de tus deudas y los 500 sobrantes los destinas a tus tuppers. Ya pagada la primera deuda, seguirás con la segunda y así sucesivamente hasta que las liquides. ¡Y Listo!

Tal vez algunas de las medidas de este método te parezcan extremas o no se ajusten a tu ritmo de vida, pero recuerda que tú marcas la pauta, adáptala para que en poco tiempo vuelvas a emergir como las diosas financieras que yo sé que Emi y tú son, ¡no las derrochadoras!

Recuerda que este método no es para que vuelvas a las andadas. Antes y después, deberás establecer tu capacidad de pago para todo, hasta para los esquites de la esquina. Suena muy extremo pero te prometo que vale la pena poder darte tus gustos cuando quieras y dormir en la noche sabiendo que los bancos no te van a acosar el día de mañana.

¡Empieza donde estás!